Matria, un sentido ejercicio de la memoria
La obra dirigida por María Victoria Menis nos ofrece una nueva perspectiva de la Guerra de Malvinas, a partir del relato de cuatro madres.
La causa de las Islas Malvinas nos interpela, día a día, aunque quizás no nos detengamos en ella. Es una herida abierta, pero también es un asunto de Estado, es una pregunta que duele, y -sobre todo- es una deuda. Saldar esa deuda puede postularse como un imposible; acaso, ¿existe forma de volver al grado cero de la justicia? ¿Qué reparación completa se puede reclamar, cuando hay vidas truncadas, cuando toda la Guerra de Malvinas fue una pantalla pensada para tapar un horror que sigue aconteciendo? Matria, escrita por Jimena Chaves y María Victoria Menis, también directora, es una posibilidad para saldar un poco de esa deuda que tenemos con nosotros mismos, de no dejar dormir la memoria que necesitamos preservar y de que aquellas vidas perdidas sean, al menos, restituidas en su espesor simbólico.
Inscripta dentro del teatro documental, la pieza está basada en la película Matria, de la propia Chaves. La adaptación para teatro fue realizada por Menis (reconocida por sus filmes El cielito y La cámara oscura, entre otros) y su misma realizadora, en una operación que debe pensarse como una reescritura complementaria y no sustitutiva (el filme podrá verse el próximo viernes 29 de mayo, en el Gaumont). Ambas artistas, entonces, han tenido la responsabilidad de pensar este traspaso, esta relectura, desde la especificidad del teatro, y lo han hecho muy bien.
En la escena nos encontramos cuatro madres que han perdido a sus hijos, enviados como tantos otros jóvenes a combatir tropas de fuerzas altamente más poderosas. No se conocen entre sí, pero desde el primer signo de ausencia supieron atravesar el mismo lenguaje: el del dolor. Uno de los aciertos de la dramaturgia es poner en diálogo sus voces, y solamente establecer una vinculación directa entre estas mujeres en pequeños momentos-clave, potenciando así los encuentros personales. Son personas de diferentes etnias, procedencias, clases sociales y visiones de mundo; no obstante, quedará claro que han sabido encontrar en la unión una manera de resistencia.
Esos cuerpos atravesados por la Historia y que nos interpelan están encarnados por cuatro actrices soberbias: María Espinosa, Noemí Frenkel, Elvira Onetto e Isabel Quinteros. Cada una de ellas emociona desde sus posturas, sus modos de andar, sus titubeos y sus certezas, sus inflexiones de voz y sus modos de mirar. Dan cuenta de que el teatro documental no es solamente una mediación con el orden de lo Real, sino también una manera de hacer inteligible una verdad que es íntima, claro, pero que no se desentiende de nuestra identidad argentina.
Queda claro que Matria no solo vale por lo que expone, sino por el modo en que lo hace. Menis, que posee una filmografía que no reduce el feminismo a la mera exposición de drama de “mujeres”, logra un sólido trabajo sobre la materialidad de la escena teatral que perdura mucho tiempo después de dejar la sala.
EL EXCENTRICO DE LA 18º
Lerma 420 – Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Domingo - 17:00 hs - Hasta el 31/05/2026

